— Levanta la mirada — escuché cuando lo que más deseaba era que viera que le iba a adorar para siempre…

— Mi Maestro…

Mis ojos se llenan de lágrimas con sólo ver en su mirada el orgullo que le produzco cuando al pronunciar su nombre ve que realmente lo es TODO para mi.

Siento mi cuerpo reaccionar al verle delante de mi, mirándome, disfrutando de mi de una forma que aún no puedo comprender pero que me hace soñar con tener esta vida siempre.

Me tenía que quedar quieta, pero supongo que o no soy tan sumisa como debo o simplemente tengo que aprender, pero no pude evitar agarrarme a su pierna y allí estaba yo… como una tonta apretándola y emocionada.

Su mano rozó mi cabeza, acarició mi pelo disfrutando de ese extraño abrazo y me percaté de que quizá ÉL también habría soñado esta escena y que a lo mejor se la estaba cambiando o fastidiando o qué se yo, asi que levanté la mirada mientras recomponía mis formas…

Parecía contento y aquello me tranquilizó

— Lo siento Maestro, no lo he podido evitar… seguiré sus instrucciones, sus ordenes, sus deseos y demostraré que puedo ser SUYA mejor que nadie, que nadie puede cuidarle como yo, nadie podrá ser lo que su piruleta es para USTED

— descalza a tu Maestro, piruleta, desnuda mis pies…

Recibir instrucciones de alguna forma provoca en mi ilusión, me llena, no puedo evitar sonreir, no puedo evitar sentir su mirada mientras le sirvo, mientras me completa. Y según desnudo sus pies sé que todo tiene un sentido, que cada gesto no es arbitrario, me lo ha explicado y poco tarda en explicarme de nuevo que sus pies son el camino que pisaremos… y que los quiere desnudos para sentirlo todo. Y yo le escucho pensando en qué pasaría sin sus pies se pusieran sobre mi cuerpo… ser yo su camino…ufff…. Siento cómo mi cuerpo se derrite y aún ni siquiera he tocado su piel.

— Mantén la postura piruleta, todo lo que hagas debe ser delicado y fuerte… mantén esa espalda recta, quiero que te des cuenta de que te muestras a mi en todos tus gestos, regálame lo que eres en todo lo que hagas…

Siento cómo mi cuerpo se estira, cómo mi pecho crece y cómo se endurecen mis pezones… y esbozo una sonrisa mientras me doy cuenta de que se fija en todo lo que me pasa… cómo puede ser tan erótico quitarle los zapatos… por favor!!! Necesito aire…

Los segundos van lentos cuando te fijas en cada gesto, cuando te fijas en cada movimiento y al desnudar sus pies me permito el lujo de acariciar su piel, de sentirle…

— Si vas a acariciar mis pies piruleta, hazlo bien… — ¿hay una forma buena? Me pregunto mientras le miro supongo con cara de ingenuidad — pon una mano debajo y soporta su peso mientras con la otra acaricias mi empeine, mis dedos… y acaba besándolos si así lo sientes…

La instrucción provoca que contraiga mi sexo tan fuerte que puedo sentir cómo goteo y se que desde donde está él lo puede ver… puede ver todo lo que me está causando y siento una mezcla de vergüenza y orgullo. Pero esa sensación no dura mucho porque necesito darle más, necesito ser mejor y mejor para Él…

Tomo su pie como me dice y siento cómo descansa su píe sobre mi, y pesa mucho… pero mis ganas de acariciarlo son tan grandes que no puedo evitarlo, además de acariciarlo con mis manos coloco mis mejillas en su empeine y es emocionante… estoy desnuda y lo único que pienso es en el tacto de mis mejillas en su pie… y nunca he estado tan excitada, ¿Cómo se hace esto?¿cómo no he sentido algo así nunca antes?

Segundos después le estoy besando, le estoy comiendo a besos cortos, y sin ser una fetichista de los pies, no puedo dejar de adorarlos…

Siento cómo de repente se mueve y lo baja arrastrándome al suelo con él…. Píseme Mi Señor… píseme pienso sin atreverme a decirlo, quiero ser ese camino y no me atrevo a decirlo porque debe ser Él el que me premie de esa forma… y sé que no debo.

— Recomponte piruleta… arrodillada, las manos sobre los muslos….

Me cuesta perder su tacto… no quiero separarme de su piel, no quiero perder nada ni para sentir luego más fuerte… y no me puedo creer que este sentimiento aflore de una forma tan intensa sin apenas conocerle… pero es mi todo, debo seguir…

— OBEDEZCO….

— obedezco… ¿qué?

Mierda… esto es más difícil de lo que parece cuando no estás acostumbrada

— Obedezco Mi Señor… — Y le miro a la cara como me ha ordenado que haga cada vez que diga Mi Señor…

Su reacción no se deja esperar… veo perfectamente cómo a través de la fina tela de su pantalón se mueve, y mi mirada no puede hacer otra cosa que desear ver su… no puedo ni pensarlo

— ¿Qué miras piruleta?

— Su…. — muerdo mis labios, ni siquiera se cómo decirlo

— Dilo piruleta — me ordena mientras agarra con fuerza mi pelo y tira para forzar que le mire a los ojos… — Dilo

— Su…. — mierda… es que impone decirlo… — Su polla Mi Señor

Fue decirlo y ví cómo cambiaba todo… estaba despertando su DESEO… sus ganas de poseerme, podía notarlo en cómo apretaba mi pelo en cómo me miraba, en su respiración e incluso dentro de mi… como un extraño orgasmo mental… pero satisfacción desconocida, perturbadora, INTENSA…

Su reacción siguiente fue vendar mis ojos y dejarme ciega… confiando en que todo lo que va a pasar me volverá a fundirme con él… en él…

— Abre la boca

Fue decirlo y se me secó, apenas podía sentir mi lengua pero salió sola… sin que tuviera que decir nada, sin que tuviera que pensar nada.

No se cuanto tiempo pasó, sólo se que estaba concentrada en todos los sonidos… en su distancia, en el roce del viento que provocaba cuando pasaba a mi lado… todo diferente todo secando mi lengua

— ¿Seca?

— ¿Mi Señor?

— ¿Qué si tienes la boca seca?

No llegué a contestar… pero si sé que mi cuerpo no esperaba aquello, algo mojó mi lengua… algo que no sabía si era él, su saliva, su leche, o simplemente  agua… DIOS!!! Es que todo es diferente….

Descubrí que no era lo que esperaba cuando me dijo “desnuda mi cuerpo…” y el corazón volvió a acelerarse… lo tendría así… desnudo en mi boca?

Pero cuando intentaba usar mis manos… no me dejaba… y mi desesperación sólo se consolaba con mis mejillas sintiendo el calor de aquél animal que crecía tan dentro de mi mente como debajo de aquél “odioso” pantalón que no podía desabrochar….

Ató mis mano con unas correas a la suya y no podía hacer otra cosa que no fuera seguir sus movimientos… y por favor… no se si quería llevarle a mi cuerpo y que me acariciará mi sudorosa piel o que me llevará a liberar su pantalón… todo era tan excitante, tan simple y a la vez tan complejo…

Sus manos empezarón a recorrer mi cara y mi cuello… y detrás venía su boca… lamiendo mi piel, mi cara… y porfín un beso… intenso… llenándome … largo… sintiendo cómo su lengua violaba mi boca… sintiendo cómo liberaba mis más oscuros deseos….

— Más… Mi Señor… necesito MÁS… le suplico MÁS — tuve que suplicar

Soltó su mano de las mías y clavó sus dedos en mi coño sin previo aviso… y no se si es que llevaba muchos días sin tocarme o si… yo qué se… me fui, me corrí en ese mismo momento y me llené de temblores… me llené de deseos… de ganas de que esto no acabase nunca… de ÉL..

Y me vió temblar y me vio gemir y cómo me quedaba sin fuerzas… pero no paró de tocarme… sus dedos entraban y salían con fuerzas mientras mi cuerpo se apoyaba en Él, mientras me debatía entre los gemidos y el descontrol, entre respirar y gozar, entre desear besarle por dejarme aprender todo aquello o besarle por necesitarle cada vez más… no podía parar y no podía seguir… y él seguía sin escuchar lo que decía… que ahora no se si era más… o para…y de repente paró…

Mi cuerpo cayó rendido al suelo y como si fuera una pluma me subió a la cama y me dijo:

— Ahora ya estás lista para mi piruleta….

Soltó su cinturón y lo enredó en mi cuello con una facilidad que no logro aún entender, bajo sus pantalones y mientras yo no podía ver más que aquella polla liberada, enorme y preciosa, desafiando a la realidad, a la gravedad y a mi cansancio a la vez, sentí ese CHASSSSSSS….

CHASSSSSS… picaba en mi culo y me ponía de rodillas sobre la cama deseando más… deseando que aquella….cosa entrara en mi… en mi boca, en mi coño, en mi culo o donde él quisiera, pero lo necesitaba dentro de mi…

— Ese azote por no haberme desnudado tu… — CHASSSSSS…. Me dio otro— y este porque deseo ese culo ROJO pasión…

Me lancé sobre él, sin aguantar más… y agarró casi al vuelo mi pelo tirando muy fuerte de mi… aquello siempre me había gustado, pero esta vez… bufff… me puso a mil… no podía desearlo más… me tenía a su merced, me movía el entre el pelo y el cinturón… fuerte, dominante, viril… y era para mi… o yo para él… no importa el orden

— FOLLAME!!!, por favor… — estaba a cuatro patas totalmente expuesta y chorreando….

Ví cómo sonreía…

— suplícame… — me dijo mientras colocaba la punta de su sexo sobre el mío…

Lo podía sentir y me movía para invitarle y rozarme… por DIOSSSSS!!!... ese roce

CHASSSSS…. un nuevo azote me sobresalto por no esperarlo….

— Mi Señor, se lo ruego, se lo suplico… FOLLLEMEEE…

Creo que fue el tratarle de usted lo que le puso a mil…. pero lo que fuera exactamente me da igual, simplemente sentí su polla rozando las paredes de mi apretado coñito… abriéndose al paso de aquella polla que tanto había deseado… y no paraba de entrar… a un ritmo no especialmente lento pero que me permitía sentir cómo me llenaba por dentro…

— Ahhhhhhh…. Siiiiiii — me salió del alma… creo que nunca había deseado tanto que alguien me follara… — Mi Maestro…. enséñeme a sentir así

Igual que entró empezó a salir, pero su regreso fue brutal… sentí el tirón en mi cuello justo antes de su embestida… brutal… hasta el fondo… no se si dolió o no… era una sensación diferente… su dragón… su animal o como quiera llamarlo…

PLASSSS… su cadera chocaba contra mi culo y movía todo mi cuerpo… sentía cómo mi pecho se tambaleaba y cómo mi culo recuperaba la posición buscando otro… otro que nunca sabía cuando iba a llegar porque cambiaba sin ritmo aparente… 5 flojas, bummmm… 4, bummmm… 7, BUMMMMM… no podía dejar de contar y esperar el tirón  en mi cuello anunciando que venía… y al salir escuchar su Ahhhhhhhh, aquello me encendía más aún….

— Mi Señor… — decía incitándole a más, y funcionaba. Lo sentía reaccionar, podía influir en él simplemente contándole lo que más deseaba contar: Que era suya… — soy Suya… toda SUYA, haga lo que desee conmigo…

Al cabo de un buen rato embistiéndome me giró y me tumbó mirándole… puso una mano en mi cuello y con la presión perfecta entre hacer que lo sienta y dejarme respirar volvió a entrar dentro de mi. Yo le miraba a los ojos, me encantaba verle sonreír cuando me invadía, mis piernas tan abiertas como podía y si se cerraban, él las abría con un cachete en mis muslos… qué placer que me corrija, que esté tan atento a mi, a cómo estoy a cómo le doy placer.

La otra mano jugaba con mi pecho, me aplastaba, me pellizcaba, me hacía saber que le gustaba, que le excitaba mi forma, mi pezón… y jugaba con los tatuajes cuando los veía… sin parar de follarme…

plasssss

De repente todo cambió… una torta en mi clítoris llamó mi atención… y detrás empezó a tocarme a toda velocidad.

— Mi Señor… mi señor.. mi señor… me corro, me corro…

— Aguanta MI puta….

uffff…. SU puta… toda la corrección desbocada en mi…

— Soy SU puta mi Señor… — le tenía que decir que aquello me volvía loca, que quería ser su puta, toda suya, solo suya

Plasssss… volvió a pegarme en mi coñito… esa excitación no podía aguantarla y él quería que aguantara…

— ahhhh, ahhhh, ahhhhh…. No puedo más… no puedo más… me corrroo

Empecé a retorcerme de placer y el seguía inmovilizándome… sin poder parar… follandome mientras yo no podía más… y aquello era nuevo para mi… es como si supiera que podía sentir MAS… y así era… el orgasmo se alargaba,  me poseían sus ganas, soñaba despierta con su leche saliendo de mi coño, explotando y llenando todo el cuarto de su olor… y sabía que aquello no era posible pero mi sentimiento era ese, de que iba a explotar por dentro… por fuera.. yo, él… todo…

Detrás salío el de mi coño y acelerado buscó mi boca para romper en mi… yo aún no era yo, aún con ese orgasmo sin control y de repente sentir aquel liquido blanco llenándome la cara, la boca, el cuello…

Reaccionaba tarde cogiendo su polla entre mis manos y buscando su leche, la quería dentro de mi, alimentándome, su sabor, su vicio, su semilla, su esencia más única….

— AAAGGGggjjhhhh… chúpala piruleta… chúpala toda.. — me decía mientras yo llenaba mi boca de su semen, mientras apretaba para extraer hasta la ultima gota, exprimiéndole todo para mi…

La fuerza de la polla se iba poco a poco mientras el me indicaba que siguiera limpiándole con mi boca… y yo veía su orgullo en sus ojos cuando me esfozaba..

Era mío… mi Señor, mi Maestro, mi futuro, mi nueva vida… y no podía ser más afortunada… me quería a mi…

 

 

¡¡ CRECEMOS CON TUS COMENTARIOS !!

2 Comentarios

  1. MAG

    Al principio, como todo cuesta, pero ahí está la paciencia y coherencia, y también humildad, del Maestro para educar, guiar y enseñar a su sumisa, que es quien la hace Señor, su Señor. El objetivo es obtener placer en esa entrega y ver nacer de forma natural esa necesidad de servir al Señor. Poco a poco, será la mejor Geisha: Su Geisha.
    Besos.

    Responder
    • CasiPerfecto

      Gracias MAG por tu comentario… el tiempo, la confianza, la lenta educación sobre ese mundo que se construye son claves para que todo fluya… espero poder guiar a muchas mentes en este apasionante mundo y ayudar a la gente a comprender estos sentimientos que no siempre son entendidos como se viven…

      Responder

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