Es 13 de septiembre y martes, y como seguro sabéis en muchos países, el martes y trece tiene mucha superstición… y yo soy creyente. Creyente de mil cosas, si vieseis mi habitación os asustaríais. Otro día os cuento el porqué, pero os aseguro que para mi esta noche es una noche especial. Confluyen en esta noche muchas cosas, alineaciones de planetas, lunas, soles… y lo que para mi es más importante, hace 3 años hice un conjuro con un grupo de 13 amigas, estábamos de broma y solo dos de nosotras nos lo tomamos en serio, pero lo cierto es que encendimos una hoguera, escribimos un conjuro con nuestra sangre, lo quemamos… un rollo en un día de verano en el que acabamos desnudas, liándonos entre nosotras y algo más que medio borrachas.

 El caso es que lo que ponía en esa nota hacía referencia a que si pasaban 13 cosas casi imposibles, las chicas que allí nos encontrábamos, “encontraríamos ese mismo día y cada una por su cuenta a un hombre con el que tendríamos el mejor sexo de nuestra vida, pero que si no nos acostamos con el, moriríamos” lo se, no es que esté muy bien redactada, y lo primero que ahora pienso es que espero que “ese” hombre no sea el mismo para todas, porque si no, ya se quién va a morir, y de agotamiento el pobre… jajaja.

Bueno pues esas 13 cosas se han cumplido poco a poco y hoy se cumplen las que faltaban, todas alrededor del número 13. Y es que hoy es día 13 y la fecha suma 13 en una combinación rara, pero suma, fijaos: 13/09/2016 que si sumas los números del año da 9+9 del mes 18, 1+8 da 9 más 4 del dia (1+3)… 13. ¿No os da miedo?

– ¿Qué estas pensando? – es mi madre, que como todos los días me analiza antes de salir de casa – Estas blanca…. ¿te pasa algo?

– Nada mama, cosas mías – y es que si le digo que a lo mejor esta noche es la última de mi vida se asusta

– ¿tienes examen?

– noooooo… – contesto cerrando la puerta de casa camino de la universidad

Estoy en mi último curso, acabo por fin después de estar un año más del que debía, pero no ha sido fácil. Tengo un novio en la misma universidad y hoy… no quiero verlo, tengo que engañarlo con el del embrujo y prefiero no tener que cruzarme con el. Le quiero con locura, pero la brujería es la brujería y no quiero morir.

– Dos billetes – suena justo detrás de mi cuando voy a pagar el autobus que me lleva a la facultad

Me giro y ZAS… mi novio

– Qué haces aquí? – y qué hago yo ahora contigo???

– Vaya… Yo hubiera jurado que te ibas a alegrar algo más.

– No si… – que entusiasmo estoy poniendo!! – perdona!, tienes razón, eres un sol

Me pongo de puntillas y le voy a dar un beso, es más alto que yo y cuando se hace el duro, me cuesta llegar a su boca, pero en el fondo jamás me ha dejado sin un beso. Siempre acaba bajando la cabeza y yo lo se.

Su beso empieza sin movimiento y soy yo la que abre un poco más la boca de lo normal y lamo su labio inferior con mi lengua, está salado, seguro que ha venido comiendo un bocadillo por el camino en vez de desayunar en casa para llegar a verme. Eso me hace besarle más fuerte sin ni siquiera pensarlo.

Pongo mi mano entre su pelo, cerca de la nuca y siento cómo todo se eriza el vello de todo su cuerpo. Gira la cabeza y abre la boca… ya es mío!!

Su lengua es juguetona y fuerte, dobla siempre la mía y me encanta esa sensación, es como si el hombre se volviese fuerte y me protegiese con ese beso.

– mejor? – le digo orgullosa del beso que le he dado

– algo… – dice mientras sonríe.

Nos sentamos en la parte de atrás del autobús, y no es que esté más solitaria, la verdad es que creo que todos los gamberros van siempre ahí… y nosotros parece que nos refugiamos en esta zona para que nadie nos vea besarnos, pero si lo hacemos tendremos público seguro.

Pero lo cierto es que ahora mismo me da igual, me apetece besarlo. Quizá porque llevo pensando en tener el mejor sexo de mi vida desde que me he levantado pensando en el 13, pero lo cierto es que con sólo besarlo tengo ganas de más.

Nada más sentarnos le pongo una pierna sobre la suya obligándole a girar sobre mi y asi tener su boca más cerca de la mía. Vuelvo a besarle obligándole a echar la cabeza sobre el respaldo y presionando su cuerpo con el peso del mío. Mi pecho roza el suyo y siento cómo reacciono, como mi cuerpo se tensa… es como si hoy cualquier gesto fuera más intenso… sigo besando mientras mi mente piensa en el hechizo y en cómo será besar a dos hombres en un mismo día.

El beso es más largo de lo normal y cuando me doy cuenta… me despierto de mis pensamientos prácticamente encima de el… pero su cara está… asustado?

– ¿Qué pasa?

– … – no contesta… está aterrado

Preocupada me giro. El autobus está vacío, quieto… la gente que había alrededor ha desaparecido, no hay nadie y fuera solo se ve un montón de llamas alrededor del autobus… de repente lo entiendo todo.

Si dudar ni un segundo me echo encima de el, con tanta fuerza que cae sobre el asiento y se queda tumbado.

– No pienses – le digo – sólo fóllame

Su cara está aún asustada, pero mis palabras le encienden los ojos… no reacciona.

Me quito la blusa y dejo que vea mi pecho… desnudo, hoy no llevo nada debajo de la blusa, porque sabía que hoy me iba a molestar. Esa visión lo atrapa… y veo cómo sube sus manos directas a mi pecho… rodea el pecho con las palmas y toca el pezón con los dedos. Están endurecidos con la situación y más aún con su roce, todo lo que hace me vuelve loca siempre, pero hoy es todo más intenso, se que es el, el es mi hombre y tengo que conocerlo?.

No pienso más, me reclino sobre el y le vuelvo a besar mientras mis manos sacan su camiseta de los pantalones

– Quítate esto – le digo mientras descubro su pecho… quiero sentir cómo mi pecho roza su piel

Tienes un pecho muy bonito, fuerte, sin excesos, no es el más musculado del mundo, pero está en forma y me excita, siento cómo se empapa mi sexo, siento cómo mi tanguita no pueden contener lo que siento y cojo sus manos y las pongo en mi culo

– Aprieta fuerte! – le digo

Bufff…. siento que quiero follarmelo, suena salvaje, pero es exactamente cómo me siento. Quiero su sexo y no se cómo decirlo sin que se asuste así que decido besar desde su pecho hacia abajo… y eso hago.

Al llegar al ombligo siento cómo su erección lucha por salir de los vaqueros azules que lleva y cómo mi pecho juega con su deseo. Mis manos desabrochan el pantalón más rápido de lo que mi mente ordena y siento cómo mis manos se apoderan de su sexo… lo aprieto fuerte… está duro. Lo siento mío en mis manos. Su cabeza, suave, casi morada está húmeda como estoy yo, y sin dudarlo un momento la meto en mi boca.

Me moría por probarla, y no es la primera vez que le beso asi, pero…. hoy, sabe distinto. Sabe a lujuria, a sexo en estado puro, abro los ojos y veo cómo me mira. Le miro a los ojos con su polla en mi boca, parece que no me conoce, estoy saboreandola como nunca. Succiono y presiono con fuerza y luego suelto para darle una lametada desde sus testículos hasta la cabeza de su sexo para volver a metermela en la boca. Le estoy haciendo lo que quiero y se deja, es completamente mío. Acelero mi mano que sube y baja por su sexo y aprieto y acaricio sus testículos a la vez, está a punto de correrse… lo noto, asi que paro un poco, antes quiero que me coma el a mi. Estoy empapada.

Me levanto y veo que ya me he quitado todo ¿cuando?. ¿Tantas ganas tenía de comermelo que no me doy ni cuenta de que me he desnudado?. Me encanta ser una zorra con el; y me doy cuenta de que el sexo para mi es más importante cada día.

Pongo su pierna entre las mías y rozo mi sexo por su cuerpo empapandole de mi sabor toda la pierna. Apenas puedo ponerme cómoda en un sitio tan estrecho; pero apoyo una pierna en el asiento y otra en el suelo para colocarme justo encima de su boca. Una gota de mi baja hasta sus labios. En cuanto los toca, sus manos, como un resorte saltan a por mi culo y tirando fuerte de mis caderas hacia abajo atrapa mi cuerpo para su deleite. Me está comiendo como nunca. Miro hacia atrás y a cada beso que me da en mi sexo su pene se mueve. Me pellizca con los labios y me hace gemir….

– No pares – le digo – Más, más, no pares…

Voy a correrme en su boca… BUFFF… creo que nunca lo había conseguido, siempre la vergüenza me había atrapado antes, pero hoy no existía. Un temblor se apodera de mi cuerpo. Siento cómo me deshago por dentro, cómo mi cuerpo se tensa y se relaja; y se tensa y tiembla; para dejar sin fuerzas a mis piernas.

Caigo rendida sobre el… y bajo para besarlo. Le como a besos su boca, tiene mi sabor, mezclado con el suyo; me gusta esa sensación, tanto que es como si notase que las fuerzas regresan a mi… y no lo dudo. Bajo mi mano a su sexo y lo coloco delante de las puertas de mi cuerpo.

– Follamé… lo necesito

No terminé la frase, su cuerpo violaba mi espacio con mi permiso. Entraba como un elefante en una cacharrería; a lo bruto, rozando mis paredes pero tan mojadas estaban que deslizaba hasta dentro; hasta el fondo, chocando con las paredes del fondo de mi cuerpo.

Mi cuerpo saltaba sobre el suyo una y otra vez… AH, AH, AH…. a cada embestida un gritito salía de mi boca

– Sigue, sigue…. SIIIIIGUEEEEEEE

Es increible que estaba sintiendo eso que dicen que se puede sentir, dos orgasmos seguidos?, ¿sólo había que seguir para sentir esto?.

Sentí cómo su cuerpo explotaba en mi… su semen caliente salía de mi cuerpo que seguía subiendo y bajando… y….

– aaaaaaAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!!!!!!

Un orgasmo increible vino sin más aviso… creo que yo también eyaculé o como se llame, porque estábamos empapados…

Levanté mi cuerpo y con mis manos. Apreté su sexo vaciando por completo su cuerpo… me encanta la cara que pone cuando sigo unos segundos más tocándole; cuando ve cómo lamo y beso su sexo y disfruto de cómo se ablanda en mis labios…

Subo a besar su boca y mi cuerpo desnudo se relaja sobre el suyo… tengo sueño… estoy cansada… shhhh… shhh….

– BIP BIP, BIP BIP, BIP BIP…

– ¿Cómo? ¿Donde estoy?….

Abro los ojos, la luz no me deja abrirlos bien… me miro… estoy desnuda…  ¿en mi cuarto?

– BUM BUM – alguien golpea mi puerta – Buenos días dormilona!! arriba!!!

Miro el móvil… martes 13 de septiembre de 2016… 7:32 h. Quizá sea un poco bruja!!