Le miraba fíjamente, clavados los ojos en su sonrisa… sabía que disfrutaba mirándola y por eso se quedaba quieta… esos ojos la violaban una y otra vez sin que aún su piel hubiera entrado en contacto… era delicado y a la vez vicioso… su mirada le hacía sentir como una Diosa y por otro lado sabía que el calor que sentía no provenía de la calle… aunque rondasen ya los 40º a la sombra….
Una gota de sudor comenzó a bajar desde el cuello y escurría por su clavícula camino ya de esquivar ese pecho que tenía el poder de hipnotizar a ese hombre, pero que para una gota de sudor, simplemente era un recorrido curvilineo… y siguió rodeándolo por el escote.
“Lo percibe todo” pensó al ver que levantaba la mirada y se centraba en un punto entre el pecho y el cuello. Se levantó del sofá haciéndole una señal para permanecer quieta.
Escuchaba el sonido del armario… un vaso… la nevera… agua… hielos… cuando regresó bebía ante ella un vaso bien grande de agua fría, con muchos hielos. Sonrió, y no por haber adivinado todos los ruidos sino porque en sus manos hasta un vaso de agua puede ser un juguete más poderoso que el vibrador más sofisticado.
No tardó en aparecer la sonrisa que confirmaba todo aquello… sus labios eran tan expresivos como su mente pervertida y contemplo como aquel hombre que tanto deseaba se acercaba mientras bebía un sorbo bien grande de aquel vaso, instintivamente colocó sus manos en el pectoral, pero dio igual,  su cuerpo era aplastado intencionadamente contra la pared y la mano de aquel hombre atrapaba con habilidad su pelo y tiraba de el para levantar su boca… para prepararla bruscamente para un beso… los labios frescos… la lengua helada y un hielo entre las dos bocas que entra jugando obsceno en su boca para luego volverlo a robar dejando sólo su frescor…
Ve cómo se despega lo mínimo para volver a sonreir… en tus dientes el suave hielo y en su mente recorrerla entera… desde los párpados… los lóbulos de la oreja… el cuello que se retuerce, el recorrido de la gota de sudor… pero el tacto de sus mejillas en los pezones que se endurecen y que a cambio reciben el paso del frio hielo…. para contraerse más…. tersos… suaves… duros… perfectos para que siga deleitandose con su cuerpo, haciéndola sentir viva… guapa, deseada….
Sigue su camino por el vientre… el ombligo… el calor es mayor a cada centímetro que baja y cuando bordea el dibujo de su vello, cuando recorre su monte de venus, ya no necesita que nadie la tire del pelo… su cabeza sube y baja sin saber si mirar al cielo… o al infierno… entrelaza sus dedos entre el cabello de su verdugo… “no te vayas” piensa… “no te vayas de ahí”… pero el hielo se acaba… y se va…. se aleja lo justo para mirarla desde abajo…
Un nuevo sorbo…. un nuevo hielo… bien grande… bien exhibido antes de retomar la tarea donde se había pausado… el cuerpo empapado… su sexo más… el hielo vuelve a tocar su piel, su sexo se encoge ante la sonrisa de su admirador y torturador… las manos rodean sus muslos… abren sus piernas con fuerza… sin preguntar y un beso frío se apodera de esos labios que pocos han llegado a saborear… el frío cambia todas las sensaciones y como un latigazo la sensación sube por todo el cuerpo como un escalofrío…. GIME….
Pero el hielo entra dentro de ella… su cuerpo se contrae instintivamente pero la boca que lo introdujo no deja que salga, sus ojos se abren como platos… el frío es muy muy intenso… la sensación nueva… miedo, deseo, placer y sentir cómo el liquido se derrite empapando toda la zona frio y fuego juntos… tiene que moverse… sus dedos entran a jugar con el hielo…. shhhh….. escucha.. tiene que moverse… “DIOSSSSSS!!!!” piensa… sus ágiles dedos mueven el hielo y ese punto aspero que habita dentro de ella…. se corre… no puede aguantarlo… como una colegiala se corre…. el hielo sale junto con la oleada de placer…
Sonríe… y ve como un nuevo sorbo llena su boca… “la noche es joven aún…” creen escuchar sus oidos… necesita aire…  respira profundo y siente cómo unos dedos pellizcan su cuerpo…. “tranquila…. sólo hemos empezado….”… un beso sella el comienzo… ¿el comienzo?…..