– Hola

– ¡¡ Hombre !!, hola, qué bien verte por aquí otra vez

Parece mentira que sea posible entablar amistad en este trabajo, pasan cientos de personas al día y apenas conoces sus caras; pero ella es diferente, siempre sonriente, siempre tan amable, tan natural.

– Hace un montón que no te veía, ¿te fuiste de vacaciones?

– Más o menos, en julio me mandaron de refuerzo a otro super para coordinar vacaciones y luego si que he tenido 2 semanitas, ¿y tu?

– Me fuí a Menorca

– Uff… eso suena fenomenal, así estás de morenita y de guapa

– Qué va, ya no tengo ni la marca del biquini – dice mientras deja a la vista su hombro abriendo el cuello de su camiseta – ¿ves?

Ducha mujeres lesbiana

Claro que veo, veo a una chica que me encanta, metida en unos short que cada vez que la miro, me derrite, con un cuerpo perfecto, cuidado y encima ahora morenita… sin marca del sujetador en ese hombro suavito y sin sujetador… bufff… y con ese pecho perfecto, lo que daría por tenerlo en mis labios.

– Lo que veo es que estás más guapa aún de lo que te fuiste y que como no se ande con cuidado tu novia, un día te vas a llevar un mordisco

– ¿qué novia?

– pero tu no…

– Ya no – su cara cambia por segundos, es como si una losa pesada acabara de caer – lo dejamos hace casi un mes

– ¿que tal estás?

– Pues bueno, prefiero no pensarlo. Voy mucho a la piscina; tanto que a veces creo que adelanto a las chicas del equipo de natación

– JAJAJA… tu siempre has nadado muy bien

– Pues ahora, además necesito quedarme sin fuerzas. ¿ya no vas?

– Me quité, no iba nunca y hay que ahorrar

– ¿Porqué no vienes esta tarde? ¿libras?

– Si, acabo en poco más de una hora el turno, pero no puedo, no me he traído nada

– ¡Qué tontería de escusa!, te dejo yo una toalla

La toalla me da igual y el bañador también, pero la sola idea de pisar el vestuario o las duchas sin zapatillas me da “repelus”. Cómo odio los vestuarios mojados de las piscinas y la gente pisa tan tranquila el suelo… no puedo soportarlo. Pero ufff… qué morbo ponerme su ropa…

– ¿Y el bañador?

– Yo te llevo uno, tienes mi misma talla más o menos

– ¿más o menos?, tengo la mitad de pecho que tu

– Deja de decir tonterías, me apetece mucho ir con alguien o es que quieres que te suplique… porfa… porfa… porfa…

Su sonrisa ha regresado al empezar a hacer tonterías y si vieseis lo bien que le sienta a su carita hacer de niña buena… solo le faltan las coletitas y una faldita de esas japonesas cortas para ser mi fantasía sexual de esta noche

– ¡Venga vale! pero lo hago por ti eh? – y por mi, porque me muero de ganas de tenerte delante de mi en la calle y ver cómo se mueve ese cuerpecito en el agua, aunque seguro que no me va a dejar unas gafas ahora que lo pienso…

– ¡¡BIEN!! pues en hora y media en la pisci

– Eh!!, que tengo que comer algo, dame media hora por lo menos

– ¿Antes de nadar? ¿estás loca?, te puede dar un corte de digestión, comemos juntas luego

– Eso si llego a “luego”, porque me vas a tener que recoger del fondo. No he comido nada en toda la mañana

Y poco me importaría que me hiciera el boca a boca… sentir sus labios contra los míos, notar su dureza, su humedad y sus manos presionado me pecho… mientras yo me hago la medio muerta. Estoy segura de que me he mordido el labio, pero ya no me importa. Se ha ido hace un rato aunque yo sigo dando vueltas a mi cabeza.

A veces nos comparan a las lesbianas con los chicos, pero lo cierto es que hay una gran diferencia: ellos no dan tantas vueltas a las cosas. Ahora si fuera un chico, me la estaría follando mentalmente y orgulloso; porque está claro que estaba ligando; pero yo no hago más que imaginarme escenas románticas y pícaras y al segundo pensando en que no puedo hacerme ilusiones, que sólo está triste y que no quiere nada de nada, solo ir acompañada… o no?. Mejor dejo de pensar y como algo. Voy a ver si al menos un bollo de chocolate o algo asi con mucho azúcar, que seguro me da una paliza.

El camino a la piscina ha sido lo peor, durante todo el trayecto el corazón me latía como si hubiese quedado con… por favor… es que sólo pensar que puede ser ella la mujer que abrace esta noche me entra una sensación de calor en todo el cuerpo que bufff… ¿y si me acerco y ella pasa de mi?. ¿me dejo de tonterías y le planto un beso de película nada más verla y salgo de dudas?… ¿y si?… si no llega a entrar una señora mayor de estas pesadas que te hablan y te hablan no se qué hubiera hecho; pero lo cierto es que ahí está: tan sonriente… creo que no me voy nunca a cansar de ver su boca asi…

– ¡¡Qué pereza!! – al final ni beso de película ni caerme desmayada al verla, como siempre la realidad es más seca que la mente.

– Pero ¿qué dices?, piensa en la comida que te voy a dar después… – ¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ? ¿¿¿¿acaba de decir que me va a comer????

– ¿Cómo?

– Pues que he preparado un plato digno de salir en la tele con un nombre de esos de lo más retorcido y muy sano eh?, no te creas que no me cuido

No he dicho mucho más; creo que algo he contestado, algo así como “qué rico”, pero lo cierto es que he sacado la entrada a la piscina y pasado los tornos hasta el vestuario y sigo pensando en sus labios comiendo mi cuerpo. Algo me ha dicho sobre lo que había preparado, pero imaginad por favor mi cuerpo desnudo en una mesa y su cuerpo sobre el mío lamiendo mi piel; sintiendo cómo su sexo roza mis piernas, cómo su pierna entra entre las mías para sentir la humedad que emana de mi cuerpo por culpa de sus besos.

Imaginad cómo sentí el tablero en mi espalda, frío y el calor de su cuerpo en mi pecho; cómo su pecho se aplasta contra mi cuerpo y cómo esa sonrisa se acerca a mis labios y me besa… su lengua en mi interior, jugando con la mía y cómo baja lamiendo mi cuello, succionándome… para dejarme un chupetón que indique que tengo dueña… y seguir por mi pecho… sentir como juega con mi botón natural, como los retuerce con sus dientes… ufff… Como puede alguien concentrarse asi…

– Hola!!… ¿donde estas?

– eh?, nada, perdona, me he quedado atontada

– Qué si prefieres bañador o biquini

– Prefiero biquini, la verdad, a ver si me dura un poco más el moreno

– Genial, pues yo me quedo con el bañador

Ya la había visto desnuda, pero hoy estoy tan caliente que no se si mirarla. Si sigo asi, se me va a notar la mancha que voy a dejar en el biquini; y por otro lado no puedo evitar hacerlo, está tan bien hecha!!. Me muerdo un dedo para pensar en otra cosa y me desvisto por partes mientras me voy poniendo el biquini.

Efectivamente no veo un pimiento en la piscina: entre mis diotrías de miope y el agua, lo único que veo es la mancha color carne de su cuerpo delante de mi. Quizá sea mejor así. Ella sale unos segundos antes que yo y cuando llego a las duchas me dice que no me meta?

– Sécate solo, el agua está helada!, mejor te duchas en mi casa

– Y eso? – no entiendo muy bien este juego, pero como me tenga que duchar en su casa me voy a correr sin que me toque… lo se

– Toca el agua!! – la obedezco… está helada, pero helada de verdad – se ha debido romper algo

Me da igual que no haya sido una treta. Estar desnudándome en su casa, en su baño, mirándome en su espejo… esto es demasiado!. Me tengo que duchar a toda velocidad porque no aguanto más.

Entro en la ducha y enciendo el agua caliente, casi quemando, no me importa sentir ese calor, quemarme hace que no piense en nada a parte del calor del agua y de si soportaré mucho tiempo bajo el agua. Cojo el jabón

TOC TOC.. , la puerta se abre justo después de unos golpecitos, como si me pidiera permiso.

– Te traigo una toalla limpia – casi me resbalo de la sensación – madre mía!!, que calor sale de la ducha, te gusta el agua caliente a tope eh?

– Si… – no se cómo contestar y aprieto los labios muy muy fuerte mientras hago intentos por no agacharme tapando mi cuerpo, como si me hubiera pillado masturbandome delante de ella… y lo podría hacer… por favor que sensación, bañarme desnuda por completo ante ella… en su baño… con su jabón por todo mi cuerpo – ENTRA SI QUIERES!!

¡¡POR TODOS LOS DIOSES!!, le he dicho que entre al baño!!… no me lo creo!!… pero de donde saco yo fuerzas para mantenerme en pie. Sólo escucho silencio. Estoy de espaldas y no me atrevo a darme la vuelta por vergüenza.

La puerta de la mampara de la ducha se abre… DIOS!!… está entrando!!. Su cuerpo se pega al mío y me abraza, siento cómo su pecho toca mi espalda, siento sus pezones clavarse en mi piel y sus manos rodear mi cuerpo y su cabeza en mi hombro izquierdo, siento su vientre en mi culo y una mano rodearme la cintura…

– Ummmmm qué gozada!! – creo que las dos deseábamos esto

Me giro. El agua caliente ahora me quema, pero no me importa, quiero sentir sus labios y abro ligeramente la boca mientras inclino mi cabeza para encajar en la suya. Ella realiza el recorrido inverso para coincidir en ese beso; ahora si, las lenguas se entrelazan como en mi pensamiento anterior y siento cómo una mano me aprieta el culo con fuerza contra ella… hago lo mismo con ella. Me aparta del agua.

– Esto quema!!. ¿cómo aguantas? – su naturalidad me excita más aún que romperme el momento. Abre la puerta de la ducha otra vez y sin soltar mi mano ni apagar el agua tira de mi hacia fuera.

Yo toda respetuosa con el medio ambiente me resisto a salir antes de apagar el agua; bajo el mando y me dejo llevar. Salimos de la mano mojando todo el suelo y me saca asi del baño hacia su cama, pivota sobre un pié y me pone de espaldas a su cama para empujarme contra ella. Yo me dejo caer

Aplasta un labio contra el otro mientras me mira tumbada en su cama… una de sus manos baja a su depilado sexo y abre sus labios; yo respondo subiendo las piernas algo abiertas a la cama. Sin dudarlo empuja mis rodillas hacia fuera, abriendo mi sexo a su mirada y baja rápida a besarme el punto de mi ser más sensible, al foco de mi calor. Sus besos son cortos, fuertes y entre besos me recorre con lametones desde el culo hacia mi clítoris. Mis gemidos no tardan en salir. Siento cómo mi sexo late en su boca y cómo me humedezco por dentro. Cuanto más generosa es en sus caricias, más ganas tengo de hacerle sentir lo mismo… y sin poder aguantar mi cuerpo comienza a sentir pequeños espasmos… una especie de orgasmo me recorre desde mi sexo hasta mi cabeza haciendome temblar y baja mientras emito un gemido…

– AAAAAhhhhhhh

Levanta sus ojos y me mira… yo bajo los míos y la miro, todo el pelo mojado y la sonrisa intacta

– ¿qué tienes que hacer esta tarde?

– NADA… ahora sólo se que NO PUEDO ESTAR SOLA