— ¿entonces te gustan las mujeres?
— ¿tu qué crees?
— ya, bueno, es que es raro, de repente, asi, sin venir a cuento que me sueltes eso
— y qué quieres ¿que vaya a tu boda sin mi pareja?
— No… pero ¡¡ joder !!, llevamos toda la vida juntas y simplemente pensaba que eras muy reservada en tus “ligues”. No se si estoy más extrañada por la noticia, porque pienso que soy idiota al no haberme dado cuenta o resentida porque no hayas tenido la confianza de decirlo en todo este tiempo
— No es tan fácil precisamente con alguien que siento que no quiere saberlo
— Mierda, tia… que me te he buscado novio como millones de veces… joder!!
— Y millones de veces te he dicho que no tenemos el mismo gusto… ¿si o no?
— Si… pero una cosa es que te guste un tío alto o fuerte y otra que te guste más yo
— tranquila, no eres mi tipo
— Vaya… encima ¿tengo que aguantar que no soy atractiva?
— JAJAJA… eres superguapa, lo sabes, pero me gustan más… malas
— JAJAJA… en eso si que no has cambiado, también te acercabas más los chicos malos, si no recuerdo mal
— o a las chicas que iban con ellos….
— ¿en serio?
— pero ¿qué te crees que es una lesbiana?
— ya, pero pensé que había salido… hace poco.. yo que se
— Mira, tuve mi primera experiencia lésbica con Mariana, ¿te acuerdas de ella?, una chica morenita, alta, siempre con taconazos, amiga de Jose y de Julian
— Siiiii, ¿es lesbiana?
— Era bisexual, pero fue ella quién me dio mi primer bautismo
— y tu? muerta de miedo, claro
— muerta si… de miedo… no, más bien fue de placer. Creo que me corrí en el camino a su casa como 5 veces y la primera solo con susurrarme que si me iba con ella… me comería el coño como nadie jamás lo habría hecho
— ¡ por favor !, qué brutas
— lo hizo, te aseguro que lo hizo. Fue entrar en su coche y su mano fue directa a mis braguitas, empapadas por supuesto, ya te he dicho que me había corrido instantes antes… pero fue sentir las uñas… y madre mía, fue una sensación tan distinta.
— Lo dices como si tu no tuvieras uñas
— A ver, no me digas que es lo mismo tocarte tu a que te toquen… para mi fue como si todas esas fantasías que soñaba se cumplieran en un segundo y aún ni me atrevía a tocarla, recuerdo agarrarme a la puerta e incluso sujetar su mano… como si fuera a pararla
— Pero no lo hiciste
— No lo hice, te aseguro que nunca me he corrido tantas veces tan seguido, y cuando llegamos a su casa yo creo que me bebí como un litro entero de agua, entre el nerviosismo y la boca seca…
— y entonces?
— Entonces… pues eso… que me solté, un beso, una mano en el culo… no es muy diferente a lo que tu haces o te hacen
— Bueno, como primera vez… Si, no hay…
— O si… hay muchas formas amiga
— Bueno ya, pero así de sopetón, para iniciarte
— Aquel día fue increible, te lo aseguro. La forma en que me tocaba, esas caricias previas que fueron eternas, fue descubrir que me sabían acariciar como si me leyesen la mente y el sabor de otra mujer, detalles como nuestros pechos rozándose, unos dedos que sabían qué hacer… y esa mezcla perfecta entre pasión y delicadeza
— Bufffff… está claro que disfrutaste, ver tus ojos me está dando envidia hasta a mi
— Si que lo hice, estuvimos toda la noche entrelazando nuestros cuerpos, descubriendome, hablando de todo cómodamente
— pero no fue tu pareja
— lo fuimos durante más de un año, pero luego nos separamos, teníamos necesidades distintas, pero nos seguimos viendo de vez en cuando, sigue siendo una buena amiga
— amiga… ¿amiga?
— para ser hetero… estás siendo muy curiosa…
— Tia, que me voy a casar…
— osea que en vez de decir que no te gusta… es ¿porque te vas a casar?, creo que tienes que pensar mucho esa respuesta… jajaja