Mi mundo es distinto, o eso me decía siempre mi madre cuando no la hacía caso porque ni la había escuchado. Y quizá tenía razón.

Soy una chica joven, de 23 años para ser más precisa, con un objetivo en la vida que poca gente sabe interpretar correctamente, y menos a mi edad: VIVIR

Eso no significa que no quiera triunfar en mi trabajo, al contrario; o que no quiera comprometerme con ninguna causa, sencillamente es que no quiero encontrarme como alguna de mis amigas del colegio, pensando sólo en la casa, el coche, la boda…

Nuestras conversaciones ahora se centran en cosas que… no es que no me interese su vida, al contrario, es que creo que están dejando pasar oportunidades para conocerse, para pensar diferente, para cambiar el mundo… aunque quizá sea yo sola la que cambio… mi mundo.

Pero ya cambiaré el mundo otro día. Hoy he quedado con una chica que conocí el otro día en casa de un compañero de trabajo, y estoy nerviosa porque resulta que es nadadora olímpica y me va a enseñar a nadar de una forma distinta. Lo se, suena raro pero resulta que la técnica de natación está cambiando la forma de nadar profesionalmente. Se llama “Total Inmersion” y llevo ni sabéis los días viendo vídeos de esta técnica, es como nadar a crol o estilo libre pero con una coordinación tal que parece que no hacen esfuerzo, pero esto da lo mismo, lo que quiero deciros es que estoy ilusionadísima. Esta chica es una experta y además es “supermaja” y estoy segura de que voy a conseguir lo que por mi misma no puedo.

Parezco tonta, me he puesto 5 bañadores distintos. Todos los que tenía y un biquini, con el que estoy de muerte, pero he pensado que no quedaba profesional; asi que me he decidido por un bañador rojo con tirantes blancos. No es el más bonito, pero cuando me lo pongo y me miro al espejo, parece que soy una atleta y para ser sincera, también cuenta que siempre que me lo pongo me dicen algo bonito. Cuando me lo he puesto hoy, me he mirado al espejo y… y bueno… me he mirado de verdad.

Me gusta mirarme al espejo, es algo erótico, veo mi pecho apretado por la lycra, como mi cintura se marca, la forma de mis caderas que se ensanchan lo justo, el hueco que queda justo en el ombligo y el monte de venus.

Me encanta ese nombre… Venus… y mirar la forma del cuerpo de una mujer, me gusta. Me parece que el hombre tiene cosas que están bien, pero la belleza del cuerpo femenino, para mi, es insuperable. Incluso mi cuerpo me gusta, y eso que no es perfecto ni mucho menos, pero hay cosas que me encantan.

Me gustan mis manos, mis uñas cuidadas y brillantes; no me las pinto de rojo más que en ocasiones especiales, pero me gusta darme brillo. Tengo unos dedos delgaditos y sin nudos, una piel blanca y suave… siempre he pensado apuntarme como modelo de manos, pero luego me da vergüenza y nunca lo hago.

– ¿Dispuesta?

– Hola!!!… mil gracias!!, no se cómo agradecerte todo esto, me da un poco de vergüenza haberme apuntado así, sin apenas conocerte

– Pero qué dices!!, este mundo del entreno es muy aburrido, 5 horas todos los días dan para muchas cosas y además, acabamos de finalizar unas olimpiadas; es ahora cuando puedo hacer lo que me de la gana

– “Jo” ¡¡ QUÉ GENIAL ir a unas Olimpiadas!! … y nada menos que a BRASILLLLL

– JAJAJA… cómo se nota que no vas con un equipo olímpico; no nos dejan hacer nada, come esto, entrena, come lo otro, entrena. Te aseguro que no es cómo lo imaginas

– Pues no es lo que decían las noticias…

– ¿Qué decían?

– Pues que las bajadas de APPs de ligue… pues eso, que se disparaban entre los atletas…

– JAJAJA… bueno algo de eso, también hay… jajaja, pero no te creas que es tan fácil

– Ya… como en todos lados, te tiene que gustar.

– Si, digamos que si y te aseguro que mi teléfono no tiene esa aplicación, además… bueno, yo soy lesbiana sabes?, y bueno, hay gente que se cree que si entra conmigo en el vestuario, pues la voy a comer o a violar… yo que se!!. Así que en estas concentraciones, quién me conoce pues bien, y quién no… pues que pase de mi.

– Pues no parece que te cueste decirlo

– Ya, bueno, no te creas, contigo es fácil, quizá porque tu también lo eres, no?

– ¿Yo?

– ¿No lo eres?

– Pues no… bueno, no se… nunca he probado fuera de… bueno… un beso de esos tontos entre amigas para ver qué se siente…

– JAJAJA.. ¿para ver qué se siente?… jajajaja

¿Se va riéndose de mi?… qué cara más dura!!… jajajaja… lo cierto es que es gracioso.

Entro en el vestuario y ella ya está casi desnuda, sin ningún tipo de pudor, pero claro, con ese cuerpazo, cualquiera… tiene hasta tableta de chocolate en el vientre… ¡¡qué chula!!, no es como la de una culturista, es delicada y a la vez está fuerte y que piernas: largas y prietas, no tiene ni un gramo de grasa y su culo es precioso, pequeño, pero super redondo

– Venga!!, date prisa!!, no te quedes mirando!! – me interrumpe mis pensamientos

Me desvisto y me pongo mi bañador a todo correr sin volver a mirarla, me da un poco de vergüenza ahora, así que mejor no pensar en nada.

– Mira qué bien!!, si parecemos un equipo

– Qué? – pregunto mientras me doy cuenta de que su bañador es casi casi igual que el mío

– ¿Cómo era eso?… tan tan tan.. el equipo colorao…

Está loca!!.. ajjaja… esa cancioncita era de cuando mis padres tenían 4 años… jajajaja…

Ha empezado a enseñarme primero fuera del agua, tumbadas en una colchoneta, luego me ha hecho una demostración, parece un delfín, pero creo que nada mejor que ellos. Y por último yo: el patito feo intentando aprender a nadar, pero lo cierto es que aunque sin darme cuenta acabo nadando con mi estilo de toda la vida, es GENIAL… hay segundos donde me parece que todo me sale bien y la veo luego saltando de alegría desde el borde!!… me encanta esta chica, es tan alegre, tan sonriente, transmite tanta energía… energía por cierto que ya no tengo, llevamos casi hora y media entre unas cosas y otras y no puedo más…

– No puedo más!!… de verdad que no puedo más!!…

– Pero qué dices!!, si lo estás haciendo GENIAL!!

– De verdad, mil gracias, si no es por eso, aunque cuando lo haces tu y cuando lo hago yo, vamos que no tiene nada que ver

– Pues esto no ha acabado

– Siiiii… mi objetivo es sobrevivir a esta noche y bastantes agujetas voy a tener mañana

– Estás con una profesional, así que vas a ver cómo entrenamos nosotras, después de la piscina, un baño caliente, sauna, ducha fría y luego, ya con el cuerpo descansado, masaje y análisis de los videos…

– Ya… y no dormís?

– JAJAJA… no protestes!!, que yo además luego tengo que estudiar, estoy estudiando medicina y la verdad es que necesito todo el tiempo del mundo

Camino al vestuario me ha cogido de la cintura y me ha encantado, es tan cercana que la verdad, parece mi mejor amiga y al pasar por los chorros de las duchas de fuera se ha quedado mirando al chorro… como si no estuviera helada. Yo no sabía qué hacer, el agua me salpicaba y como un acto reflejo me he pegado a ella, escondida tras su cuerpo, casi me tapaba con ella, sentía su pelo en mi frente y su piel helada tocando mis brazos, ha sido como un paréntesis en mis pensamientos, como si la piscina se hubiera quedado sola y sólo sintiese el agua y su tacto

– Me encanta esta sensación – rompe otra vez mi pensamiento

– ¿Te gusta el frío?

– No, el frío no, me gusta respirar bajo el agua, profundamente y sentir mi cuerpo… cansado, pero con fuerza para tensarse cuando recibe el agua

Según lo decía sentía mi cuerpo tensarse. Miraba al suyo como si sintiera mío lo que ella relataba en el suyo; sentía mi pecho duro y veía cómo se marcaban sus pezones a través del bañador rojo. Se me puso la carne de gallina al mirar cómo se erizaba su piel y qué sensación!!. Subí tímidamente la cara, para sentir el agua en mi cara, igual que ella, y sentí el agua bajar por mi cuello a toda velocidad.  El frío bajaba por mi pecho endureciendo también mis pezones, como a ella;  y seguía para abajo por mi vientre, por mi ombligo y hasta mi sexo que se helaba en contraste con el calor que tenía. Un escalofrío subió justo camino inverso al agua.

– Brrr… qué escalofrío!!

– Lo has sentido?

Daba igual quién hubiera dicho esa frase, las dos sentimos lo mismo en el mismo momento, eran dos cuerpos y una mente. La miré fijamente a los ojos y ella me regaló una sonrisa preciosa. Sus dientes blancos, sus labios finos y sus ojos mirándome fijamente; un color coca-cola precioso, casi amarillo en alguna zona y marrón en otra; las pestañas mojadas, los pómulos más salientes…

– A la ducha niñas!! – qué manía tiene esta mujer de romper mis pensamientos!!

Y de la ducha a la sauna y de la sauna a su casa, a ver los videos. La conversación era increíble. Su mundo era lo que yo quería, aún no había hecho nada, pero quería curar el tifus o el cólera o lo que sea. Salir a viajar por el mundo y conocer gente de miles de culturas. Sin darme cuenta me encontré sentada en su sofá de su mini apartamento, con los piés descalzos, acurrucada; mirándola fijamente a los ojos sin apenas ya seguir lo que decía. Mi cerebro la escuchaba y seguía la conversación mientras yo la miraba. Se había puesto cómoda, una camiseta ancha y blanca de tirantes que dejaba entrever su pecho perfecto, ni muy grande ni muy pequeño, unos hombros de nadadora, perfectos, tonificados que se movían como ese delfín que era en el agua… y su sonrisa.

No pude evitarlo, no quise evitarlo. Mi cuerpo se levantó y me senté sobre ella… una pierna a cada lado de su cadera… frente a frente. Su cara expresaba sorpresa y atracción a la vez, era evidente que no lo esperaba, pero le gustó. Estaba callada, mirándolo todo, mirándome a mi. Yo la miraba a los ojos, pero por el borde del ojo veía su pecho; no se cómo, pero lo veía desnudo y no lo estaba; sólo se que lo estaba mirando desde encima y desde un angulo que parecía desnudo. Sentí otra vez ese escalofrío, esta vez lo había provocado ella al colocar sus manos en mi cintura, por detrás. Sonreí.

Veía cómo era ella la que ahora me empezaba a mirar con otros ojos. Miraba mi pecho, casi en sus ojos, casi en sus labios. Tocaba mi piel y bajaba hacia mi culo, que se lo estaba regalando con mi pensamiento. No se aún cómo se hace el amor con una chica, pero si se lo que me gusta… y es sentir en mi cuerpo lo que ella siente a la vez que yo. Saber que  ahora tiene que tener su sexo empapado… como yo. Creo que he descubierto MI MUNDO.