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http://www.unmundocasiperfecto.com/single-post/2016/09/19/Mi-nuevo-AMO

Relato:

Oír la puerta abrirse y mi cuerpo ya se estremeció. Aun no sabía lo que haría ni cómo y ese placer es el que me trae hasta aquí; ese regalo que ya sólo EL puede darme.

Revisé mentalmente toda la habitación; imaginaba su cara al verme así, de rodillas y de espaldas, delante de su templo y con la que ya es su devota. Desnuda… naciendo para el. ¿lo entendería? ¿estaría orgulloso de mi? ¿de mi cuerpo?

El silencio lo invade todo, mi mente escucha, mi cuerpo espera sin moverse, él tampoco se mueve, supongo que lo está analizando todo, es la primera vez que me entrego a el y tampoco se si entenderá este gesto.

– ¡Responde! – dice por fin con tono autoritario, me encanta ese tono

– Si mi amo

– ¿estás dispuesta a ser mi sumisa?

– Si mi amo

– ¿quieres ser mi sumisa?

– SI mi amo – enfatizo todo lo que puedo en el si

– ¿eres mujer?

– si mi amo… – no se porqué pregunta esto

– ¿Quieres a un hombre cerca de ti?

– Le quiero a usted mi amo

Se hace una pausa y se mueve, se acerca a mi

– ¿estás dispuesta a someterte a mi mente?

– Estoy dispuesta a obedecer lo que usted me ordene mi amo

– Para que te acepte tendrás que ser segura, femenina, atrevida y sumisa a la vez. De tus respuestas depende que yo vea tu fortaleza como mujer, como sumisa y como persona.

– Estoy dispuesta a pasar cualquier prueba que usted disponga

– Bien, eso lo vamos a ver ahora mismo

– ¿Somos iguales tu y yo?

– No mi amo, no somos iguales

– ¿que tengo yo que tu no tienes?

– Fuerza y la mente dispuesta para dominar

– entonces ¿soy superior a ti?

Por un segundo dudé, porque no quería perderle…

– No mi amo, no lo creo así

– ¿entonces?

– No soy inferior a usted, pienso y siento distinto. Soy pasión y fuego, necesito ser dominada, pero soy inteligente, culta, disciplinada y sobretodo tengo mucho amor dentro de mi. Un amor que necesito sentir y necesito ayuda para sacarlo pero eso no me hace inferior sino aportarle a usted sus carencias, completarlo, darle lo que usted carece así como yo obtengo lo que necesito.

– Yo te ayudaré a sacarlo. Yo te daré los instrumentos para ello. Necesito esa pasión y ese fuego que tu tienes para conseguirlo. Seré tu amo y doblegaré mi vida para conseguir tu placer a través de mi mente, a través de mi. PONTE EN PIE

sumisa ante su amo

Obedecí sin hablar… mis piernas temblaban, quizá por la postura, quizá porque me sentía orgullosa de mi misma y pensaba que mi amo lo estaría igualmente. Mi alma necesita esa aprobación, yo no lo obtengo de redes sociales o de amigos o familia, yo lo saco de la sonrisa de mi amo.

Se acercó a mi, coloco un fino collar de tela en mi cuello, con un simple velcro. Sentí sus manos grandes en mi cuello, lo rozaba con los dedos mientras me ponía el collar.

– Este collar representa tu sumisión, cuando entres en esta casa te lo pondrás. Cuando cumplas una de mis ordenes te lo pondrás. Y así estaré tan orgulloso de ti como ahora.

Sonreí y sentí el peso del cordón de cuerda que colgaba de una anilla del collar, estaba atada a el… y el se ponía por primera vez ante mi vista.

Vestía una camisa blanca, desabrochada en los botones superiores, pantalones largos, azules oscuros de un traje del que no veía la chaqueta, zapatos brillantes de suela de cuero y un reloj de acero grande en su muñeca.

Empezó a andar ante mi, abrió la puerta de su cuarto, la cama estaba abierta por un lateral y las almohadas las había colocado yo de forma que el se pudiese sentar mientras yo había pensado bailar para el… me gusta bailar para mi amo, pero no fue así.

En cuanto puse un pié en la habitación desató a un animal instintivo, lleno de fuerza. Se puso tras de mi y con sus manos apretó mis brazos, fuertemente. Eché mi cabeza hacia atrás, sobre su hombro cuando sentí que tiraba de mi hacia el… sentí su mirada sobre mi cuerpo. Una mano paso sobre mi pecho aplastándome contra él; la otra cogía mi pelo y tiraba de el hacia abajo doblando mi cuello y poniendo mis labios hacia el.

– Ahhh… – un simple suspiro salió de mi boca

Mordí mi labio inferior esperando su beso… que llegó segundos después… sujetaba mi cabeza desde abajo arqueando mi cuerpo, su lengua entraba en mi violando mi boca y extrayendo el aire de mis pulmones, respirando de mi aire una bocanada tremenda. Su lengua retorcía la mía que respondía ágil a su instinto mientras su otra mano bajaba ya por mi vientre. Dejó de besarme para poder llegar a mi coño… y sin dudarlo, en cuanto sintió mi humedad introdujo de golpe un dedo en mi. Por fín me hacía suya!!. aun sólo con un dedo, pero me poseía. Con forma de gancho, entraba y salía de mi a gran velocidad, buscando más humedad que mi cuerpo le daba sin rechistar…

– AAAHHHH, AHHHH, AAAAJJJJ – le estaba entregando mi voz y mi voluntad, mi deseo y mi fuego y el me tocaba más y más…

– No te corras… aún no…

Mi respiración era acelerada, quería correrme ya… quería que viese cómo mi cuerpo se empapa cuando me tocan asi… abrí los ojos mirando, suplicando más caricias, pero el me arrodilló ante el

– Conóceme

Vi su abultado pantalón, sabía que tenía una polla grande, pero desde tan cerca me hizo sentir plena… imaginar esa bestia en mi… me gustó… y empecé inquieta a desabrochar el cinturón.

– Poco a poco mi niña… poco a poco… – me ralentizó con la voz mientras el mismo desabrochaba su camisa y dejaba que yo soltase el cinturón.

Al deslizar el cinturón por la hebilla pensé que no me importaría ahora sentir su tacto en mi culo y eso que no me gusta el dolor, pero si un azote… uno inesperado quizá.

Tras el cinturón solté el primer botón del pantalón… no llevaba boxer. Estaba claro, por eso sentía tanto calor a través del pantalón. Besé su polla a través de la tela; mordiéndole la punta de su sexo… deseaba sentir su sabor y no el de la tela, así que bajé su cremallera. Sólo un botón interior me separaba de mi tesoro que se movía como si tuviera vida propia, enjaulado por su amo… pero justo antes me detuve.

Miré a sus ojos desde abajo pidiendo su permiso para verle, el sonrió y repitió:

– Conóceme, descubre mi forma, mi sabor… lentamente, recorre su tronco desde los huevos hasta su cabeza, siente su calor y su fuerza, porque será quién te penetre por todos los agujeros de tu cuerpo.

Al decir eso un latigazo salió de mi sexo disparado a mi mente y otro de regreso con las ordenes de correrme con sólo sus palabras… mi sexo goteaba pensando en su polla en mi culo y en mi boca a la vez. Obedecí y recorrí con mi lengua su tronco desde sus huevos hasta su cabeza, era suave, duro, caliente, dulce y salado a la vez; su olor penetrante y sus ojos miraban a los míos. Me gusta mirar a los ojos de mi hombre cuando le como la polla… ese contacto hace que sientan más y se nota en su polla, que se endurece al paso de mi lengua.

Al llegar a su cabeza lo introduje dentro de mi boca y bajé intentando meterlo entero dentro de mi, pero no pude, golpeó el velo de mi paladar al segundo y no pude seguir… la saqué de mi boca impresionada por su grosor más que por su longitud… y abrí los ojos para verla llena de mi saliva… era mía… era mi polla, mi hombre y yo era suya…

– Fóllame mi amo… fóllame, necesito sentir esta bestia en mi coño

– Suplícalo!!

– Se lo suplico mi amo… fólleme, fólleme como a una puta que solo desea darle placer, llene mi cuerpo de su leche, viole mis deseosos agujeros que sólo existen para usted… se lo suplico!! SE LO SUPLICO

Me giró como si mi peso fuera inexistente y de una sola embestida entró en mi húmedo coño….

– AHHHH… – ERA SUYA!!… TODA SUYA y el era MIO